La brújula dorada ~ Philip Pullman

11.11.17

Northern Lights · Philip Pullman
La materia oscura #1 (de 3)
Roca · 2017
400 páginas
ISBN 9788417092566
La brújula dorada · La daga · El catalejo lacado
Lyra tan sólo tiene once años, pero ya está marcada por el destino. Los niños de Oxford están desapareciendo, y se rumorea que lo mismo sucede en otros lugares. Armada con su aletiómetro, un objeto único que le permite adivinar lo que nadie sabe, Lyra parte hacia el Polo Norte con el propósito de salvar a los niños y averiguar qué se oculta tras sus desapariciones.
Pero descubrirá que el mundo donde vive es mucho más complejo de lo que ella creía, y para cumplir su destino deberá reunir todo su valor.
La brújula dorada es la primera parte de la aclamada trilogía La Materia Oscura, compuesta asimismo por La Daga y El Catalejo Lacado. En ella se narran las aventuras de Lyra en un mundo el que, gracias a sus amigos, podrá enfrentarse a los peligros que la acechan.

Comentario personal

Me encantan las novelas infantiles pero con un desarrollo adulto. Es decir, la mirada de los niños siempre es fresca, y permite vivir situaciones de manera muy distinta a como lo haría un adulto. Sin embargo, en La brújula dorada, tuve graves problemas para empatizar con su pequeña y altanera protagonista.

Lyra es una niña que vive en el Jordan College, en Oxford. En un mundo similar al nuestro, donde criaturas llamadas daimonions son los compañeros del alma de los humanos. La pequeña Lyra es despierta, vivaz, y pasa la mayoría del tiempo planeando travesuras y escapándose de los académicos que intentan educarla (aunque la verdad, se rinden demasiado rápido).

De no ser por esta niña, moriríamos todos.

Su único pariente es Lord Asriel, un hombre poderoso que un día visita el Jordan College para informar a los académicos sobre la existencia del Polvo en el Norte. El Polvo… ese algo que no sabemos qué es. Como si fuera poco, Lord Asriel también les enseña imágenes de una ciudad en el cielo, una imagen que no es una ilusión. Es así que Lyra se empecina en viajar al Norte, no antes de que los zampones (otro nombre para delincuentes) secuestren niños y ella se vea involucrada en el asunto.

Todo esto no es más que la pantalla más misterios e intrigas de los que podamos imaginar en las primeras páginas, y nos llevará a un camino más tortuoso. Pullman consigue atraparnos en este mundo tan parecido al nuestro, con cierta geografía y política equivalente, y otras cosas no tanto.

Siempre había tenido la oscura sensación de que aquel no era su único mundo.

Sin embargo, de manera muy personal, Lyra no es un personaje con el que me sentí motivada a leer. Era muy repelente, y en vez de ayudarme a descubrir la historia, conseguía desagradarme y desmotivarme. Hay otros personajes que sí captaron mi interés, como Roger y algunos giptanos, por ejemplo. Pero Lyra, la columna vertebral de la trama, es inadecuada para el rol.

Lo único que espero es que en La daga y El catalejo lacado mi percepción de ella mejore y me permita disfrutar de esta trilogía que, hasta su mismo final, me sorprendió.

PD: Con esos padres yo agradecería ser huérfana.

Gracias a Penguin Random House por el ejemplar para esta reseña.

La paradoja del Goodreads Reading Challenge

24.10.17

Fuente de la imagen aquí

Los primeros días de enero de cada año, miles de lectores recurren a la red social Goodreads para inscribirse en el Reading Challenge, un desafío en el que definimos la cantidad de lecturas del año en curso, y que nos persigue cada vez que entramos a GR (algunos somos tan masoquistas que incluso ponemos el gadget en el blog).

Decidir qué cantidad fijar es fácil para algunos. Para otros, requiere analizar varios aspectos. Yo pertenezco a este último grupo, que debe poner en la balanza el trabajo versus mi hobby (y cómo me duele tener que hacerlo); no obstante, este año he acusado mucho más lo que significa ponerse una meta de lectura… y la presión que conlleva.

Sí, participo en retos. Sí, me gusta desafiarme. Sí, no le temo a fracasar en ello. Y, sin embargo, el reto de Goodreads me estresa. ¡Sí, me estresa! Al analizarlo, veo que la principal razón tiene que ver con mis nuevos hábitos lectores. Vamos cambiando nuestras costumbres lectoras con el tiempo, no leemos igual a los 10, 15 o 20 años. En mi caso, que me acerco a los 30 (no temo decirlo), las responsabilidades no son las mismas, la concentración no es la misma, el interés no es el mismo. Vamos evolucionando, y nos acomodamos a las exigencias cotidianas, a veces de formas que no nos gustaría.

Creo que ya he comentado en otras ocasiones en este espacio que he cambiado radicalmente mi forma de leer, y eso no me gusta. Principalmente, porque aunque cantidad no es calidad, sí resiento leer un libro al mes, cuando antes leía 4, y mucho antes leía 20. Siento que la vida se come mi tiempo, y que una pasión, la lectura, queda relegada aunque yo no lo quiera. Ya no me concentro, y cuento con pequeños espacios antes de ir a dormir, el peor momento para leer en mi caso, pues es donde me baja el cansancio y mi mente ya está procesando los pendientes del día siguiente.

Pero aunque el Goodreads Reading Challengue me extresa… también me motiva. Me dice que no me rinda, que trate de leer todo lo que pueda, aunque no llegue a mi meta autoimpuesta. Me dice que no permita que mis deberes dominen mi vida, que hay tiempo para todo, que el trabajo no debe ser todo.

Así que sí, mi relación de amor-odio con el Goodreads Reading Challengue seguirá este año, aunque se me atragante allá por diciembre. Llevo 9 libros menos de los que debería.

¿Alguna recomendación para una persona como yo, a la que le encanta ponerse retos, angustiarse, no cumplirlos, y que al final enfrente a la vida como venga?