Cuando la vida te secuestra. O crecer apesta. O cómo ser un adulto sin morir en el intento.

6.12.16

Cuando terminé mi carrera el año pasado, sabía que muchas cosas iban a cambiar. De partida, ingenuamente creí que tendría más tiempo libre: se acabaron los trasnoches, los proyectos infinitos y las maquetas que causaban dolor de espalda. Bastaría con organizarme bien y dedicarle el tiempo correspondiente al trabajo y a mis hobbies.

Craso error.

No estaba preparada para el cansancio físico y mental que arrastraba durante años, y que acabó pasándome la cuenta a mediados de este. Llevar el blog siempre conllevó trabajo y dedicación (como para todos), pero no me percaté de cuánto hasta que el hecho de escribir una sola entrada supuso un esfuerzo tan grande que simplemente me di por rendida antes de intentarlo.

Lo más triste de todo es que hasta leer se convirtió en algo que requería mucho de mi parte. Esta es la resaca lectora más larga que he tenido en mi vida. Lo peor es que al tomar cualquier libro no podía encontrar esas ansias de escapar que tenía antes, esas ganas irresistibles de perderme un par de horas en otro mundo. Los libros se convirtieron en algo muerto para mí, y la culpa de todo la tiene la rutina. Dejé que el trabajo y los deberes llenaran mi cabeza hasta tal punto que al acostarme y al levantarme lo único en lo que pensaba era en qué había hecho, y qué tenía pendiente por hacer. Los malditos pendientes de un adulto. Que si había llenado tal ficha, si había hecho ese plano, si había enviado ese correo. Así sucesivamente.

Y ni un solo pensamiento al libro que seguía acumulando polvo en mi mesa de noche. Ni a ese blog que me había acompañado a lo largo de tantos años. Ni a esas personas que conocí gracias a la blogósfera.

A principios de noviembre viajé a Santiago, y me sacudí la inercia. Me dije que las cosas debían cambiar. No podía permitir que el trabajo me absorbiera hasta ese punto. Era inconcebible. ¿Por qué no iba a poder con ello?

Pero pasaron los días, y la energía para ponerme manos a la obra no llegó.

Una noche, me puse a darle vueltas al blog. ¿Quizá me había aburrido? Imposible. El blog es mi bitácora de lecturas, el espacio donde comento las historias que pasan por mi vida. Sin embargo, sí notaba que ya no soy la misma lectora de 5 años atrás. Leo más lento, leo menos, leo sólo en la noche (casi siempre), leo cuando tengo ánimos. Es lógico que el blog sea menos activo. Así que le di más vueltas, y pensé, ¿por qué no diversificar el blog? ¿Por qué atarme a hablar sólo de libros? Puedo utilizar mi espacio como me plazca, ¿verdad? ¿Por qué no hablar de otras cosas que me gustan?

Y por eso me tienen aquí, de vuelta en Libros y Misterios. Quizá no la misma Bárbara que desapareció a mediados de año, pero sí una Bárbara que quiere renovarse sin morir en el intento, con tal de que la adultez no la consuma hasta ahogar quién es.

¿Qué van a encontrar aquí de ahora en más? Bueno, los libros no van a desaparecer. Pero sí se van a mezclar con otras de mis pasiones. Una de ellas será el mundo del té, que he desarrollado mucho este año. Puede que de vez en cuando encuentren mi opinión sobre algún animé, manga o dorama, ya que también incursiono en el mundillo oriental cuando tengo un poco de tiempo. En ocasiones hablaré de leer sin más, sin libro de por medio.

En resumen, este espacio seguirá siendo mi espacio, sólo que un poco más caótico. Así que súbanse a este tren. No sé dónde nos llevará… solo viajemos sin más.

Media guerra ~ Joe Abercrombie

16.11.16

Half the war · Joe Abercrombie
El mar quebrado #3 (de 3)
Fantascy · 2016
448 páginas
ISBN 9789874006028
Medio rey · Medio mundo · Media guerra
«Solo pueden conquistarse los miedos afrontándolos.
Si los rehúyes, te conquistan ellos a ti.»

La princesa Skara ha sido testigo de cómo todo lo que amaba se convertía en sangre y cenizas. Al ser la única sobreviviente de su derrotada dinastía, deberá vencer la aflicción y el terror, afilar la mente y luchar por Throvenlandia como reina. El padre Yarvi ha recorrido un largo camino y ha pasado de esclavo tullido a poderoso clérigo. Ha conseguido que sus antiguos enemigos se vuelvan sus aliados y ha logrado la paz, aunque inestable. Pero ahora la abuela Wexen ha levantado el mayor ejército desde que los elfos se enfrentaron a Dios.

Todos se preparan para la batalla que se está gestando, incluido Raith, el portador de la espada de Grom-gil-Gorm. Para él, la presencia de Skara es un bálsamo para cualquier herida. Y Skara, a su vez, percibe sorprendida que la sonrisa de Raith es como una llama capaz de caldear la noche más gélida.

Algunos han nacido para luchar, quizá para morir. Otros prefieren vivir en la luz. Pero cuando la Madre Guerra extiende sus alas, amenaza con sumir todo el mar Quebrado en la oscuridad más profunda.

Comentario personal

Cuando acabé Medio rey, pensé que Joe Abercrombie era mucho ruido y pocas nueces. Había leído excelentes comentarios de su estilo y narrativa, lo que puso por las nubes mis expectativas a la hora de comenzar la trilogía El mar quebrado. Si leen mi reseña del primer libro, se darán cuenta que no estaba sorprendida en aquel entonces.

Bueno, ahora lo estoy. Sí, Media guerra no es un libro perfecto, pero sigue la estela de Medio mundo, con personajes principales con carácter y una trama que se va tejiendo con mucha intriga y acción, capturando la atención del lector desde el principio hasta el final.

Tiene sus debilidades, claro. Quizá la más molesta son aquellos personajes secundarios que están ahí para adornar, que jamás conseguí recordar de un libro a otro, que poco me importaron a la hora de ganar importancia, como Koll.

Sin embargo, es atractivo leer a alguien como la princesa Skara, quien evoluciona de una chica vulnerable a una mujer que sabe qué batallas pelear. O como el padre Yarvi, quien, motivado por un juramento de sangre, se transforma a tal punto que el lector se queda sin habla.

Está demás decir que el final me sorprendió. En realidad, hacia la mitad del libro se empieza a ordenar el rompecabezas, y fui asediada por situaciones que no esperaba hasta que cerré el libro. Los dos últimos capítulos me dejaron con ganas de más (eché de menos diez o quince páginas extras), sin embargo, al mismo tiempo siento que Abercrombie cierra como se debe una historia que desde sus mismos inicios se vislumbra oscura y febril.

Como punto aparte, quisiera destacar cómo el autor realza a las mujeres en este universo de hombres salvajes. Si en el primer libro era la Reina Dorada, Laithlin, quien hasta el mismísimo final aparece como uno de los grandes motivos, Espina y Skara no se quedan atrás con su valentía y atrevimiento. Ambas saben que tienen todas las de perder en este mundo de fuerza bruta y, aunque escogen caminos distintos, demuestran que se puede ser débil y firme a la vez, sin caer en aburrimientos ni inverosimilitudes.

Conclusión

Tal vez Media guerra no llegue a la altura de Medio mundo cuando se trata de presentar una historia redonda, pero sí entrega un final entretenido, con personajes sólidos y algunas curiosidades capaces de asombrar. Además, aparece Espina Bathu. Con eso me doy por satisfecha.


Sobre el autor

Joe Abercrombie es considerado por muchos expertos del género como la joven promesa de la literatura fantástica británica e internacional. En 2006 debutó con La voz de las espadas, galardonada con el premio John W. Campbell Memorial al mejor escritor novel. Fue el inicio de la trilogía «La primera ley», que completó con Antes de que los cuelguen y El último argumento de los reyes. También es autor de las novelas La mejor venganza, Los héroes y Tierras Rojas.
En la actualidad vive en Bath con su mujer y sus tres hijos, y se dedica exclusivamente a escribir sobre mundos imaginarios.
Gracias a Penguin Random House por el ejemplar para esta reseña.