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Dear Classics vuelve a la carga

28.7.22

En este blog sabemos muy bien lo que significa la perseverancia (tozudez dirán algunos). Pues bien, las integrantes del club de lectura Dear Classics no podían ser distintas. 

Con Angie, Priscila, Kathe y Dani estábamos leyendo la obra de las Brontë cuando se nos atravesaron varias cosas en el camino: un estallido social, la pandemia, el trabajo, entre otros. Aquello influyó en que el club quedara en pausa. Coincidentemente fue con el mismo libro del parón anterior: Cumbres Borrascosas. (Ya lo he leído 2 veces a causa del club y no hemos podido comentarlo. Cosas de la vida).

Pues bien, hace un tiempo conversaba con Angie y con Pri por separado sobre lo mucho que extrañábamos el club, y que tal vez ahora las circunstancias nos permitirían retomarlo. Decidimos poner manos a la obra, de otra forma íbamos a quedar en la estacada.

Así que sí, el club de lectura Dear Classics vuelve en gloria y majestad. Ahora, incluso mejor, porque decidimos abrir una cuenta en Instagram para mantener informados y conectados a los participantes. Por supuesto, el grupo en Goodreads sigue habilitado, y es allí donde se cuece el debate de cada libro. 

Les invito cordialmente a sumarse, decidimos reinaugurar el club con un libro pionero escrito por una autora de gran calibre: Frankenstein o el moderno Prometeo de Mary Wollstonecraft Shelley

Por mi parte, estaré en una cruzada leyendo 2 ediciones en paralelo: la de 1816-1817 de Austral (el texto original recuperado por la Biblioteca Bodleiana de la Universidad de Oxford), y la de 1818, edición anotada de Ariel (porque, si no lo sabían, hay 3 ediciones distintas de Frankenstein, siendo la última la de 1831 ampliamente revisada por la autora). Deséenme suerte, que la necesitaré.

Nos pueden seguir en Instagram en @dearclassics, y en Goodreads en este grupo (o click en la imagen).

¡Quedan invitadísimos!

Dear Classics: Agnes Grey de Anne Brontë

10.7.20

¡Hola! ¿Cómo se encuentran? Espero que bien a pesar de este coronavirus que no se quiere marchar. Por estos lares mucha gente sigue en cuarentena; en mi caso particular, tengo las facilidades para trabajar desde oficina con todos los resguardos así que he conseguido mantener una rutina más o menos normal (aunque nos pasamos todo el día encerraditos en la ofi y tratando de no salir).

Continúo poniéndome al día con el club Dear Classics. Si leyeron la entrada anterior, o si me siguen en Instagram, sabrán que estamos con el ciclo Hermanas Brontë, esto es, leyendo toda la obra en español de estas Charlotte, Emily y Anne. En esta ocasión les traigo la reseña de uno de los libros de esta última autora, la menos reconocida pero no por ello menos importante.

A continuación, mi comentario de Agnes Grey. Cuidado que va con spoilers porque así es el club.

Comentario personal

Había tenido la oportunidad de leer Agnes Grey hace bastante tiempo (allá por 2012, de hecho encuentran mi reseña publicada en el blog aquí), y mi memoria me decía que era un libro quizá no sobresaliente, pero sí entretenido y breve, ideal para el club, sobre todo después de haber leído Jane Eyre, mucho más denso y dramático.

Sin embargo, mis recuerdos de él me jugaron en contra: me parecía un libro más sólido, con más fuerza. Agnes Grey es una historia grata de leer, pues, como ya indiqué, su extensión resulta más cómoda para el lector, y por momentos tiene un tono de comedia que facilita su comprensión. Sin embargo, resulta un tanto insípido en comparación con otros libros de las hermanas (por ejemplo, Jane Eyre, o ni hablar de Cumbres Borrascosas, que he leído en otras ocasiones y que utilizo para medir algunas lecturas), por lo que se avanza con poco ánimo y resulta complejo interesarse mucho por las desgracias de su protagonista.

Creo entender el ejercicio que Anne Brontë tenía en mente con este libro: explora la figura de la institutriz en una época donde el trabajo para una mujer joven, de buena familia, era algo dificultoso, y analiza el rol que esto conlleva. La institutriz era una figura casi fantasmal, que se fundía con las paredes, un adorno del que sus patrones podían disponer. Su poder, su autoridad, sólo era algo simulado, y eso Anne Brontë lo refleja claramente en su libro a través de Agnes quien, lamentablemente, debido a su desconocimiento del mundo, su inocencia y su poca preparación (debido a lo mimada y protegida que había sido por su familia) no la pasa nada de bien educando a los hijos de familias supuestamente educadas. Es a raíz de situaciones descabelladas, y a veces incluso espantosas, que se gana nuestro afecto y comprensión.

Sin embargo, mi crítica es que el relato nos condiciona a pensar y sentir así, por lo que Agnes, sin ello, es una protagonista más bien del montón. Lo notamos especialmente cuando presenciamos el florecimiento de una relación con otro personaje.

En general, siento que esta novela no pasa de ser una anécdota, casi una reseña histórica que poco hace por ganarse al lector. Quizá sea eso lo positivo, el fuerte realismo y la caracterización que realiza de una mujer que debe ganarse el sustento; no obstante, habiendo leído Jane Eyre inmediatamente antes, la comparación no sienta bien, y el libro de Anne pierde puntos con respecto al de su hermana.


Nota: No visualizamos adaptaciones ya que no logramos encontrar ninguna. Se tendrá que solucionar esto algún día, ¿no?

Agnes Grey es el retrato de una joven institutriz que se enfrenta a vicisitudes en un mundo que la considera poco más que una mota de polvo. Recomendable para todo fan de las hermanas Brontë, sin embargo, no le pidas demasiado, pues su planteamiento es más bien acotado y conciso.

Dear Classics: Jane Eyre de Charlotte Brontë

14.6.20

Con esta entrada comienzo a ponerme al día con el nuevo ciclo del club de lectura que fundamos allá por 2016 con Angie de Navegando entre Libros, Kathe de Verdes las Letras, Priscila de Un Librero Blanco, y al que se ha sumado Dani de Lecturas de Dani.

Decidimos volver a la carga en 2019, después de un descanso al acabar con las obras de Jane Austen, y nos pusimos manos a la obra con las autoras que habíamos planeado: las hermanas Brontë. Leímos Cumbres Borrascosas pero la vida se atravesó en nuestro camino y tuvimos que dejar el club en stand by, así que para retomarlo decidimos comenzar por una de las obras más conocidas de estas hermanas inglesas: Jane Eyre de Charlotte Brontë.

Así que, sin más dilación, les dejo mi comentario. Ojo, que todos los comentarios tienen SPOILERS.

Comentario personal


Recordaba mi primera lectura de Jane Eyre como un ejercicio mal ejecutado. Tenía la miniserie encima, recordándome la sorpresa de la trama, así que me sentí defraudada cuando ocurrió lo que tenía que ocurrir. Eso fue allá por el 2012, así que esta vez me enfrenté a la prosa de Charlotte Brontë con más entereza, y descubrí una historia rica en matices, con una protagonista fuerte, impetuosa, decidida y fiel a sí misma.

Es inevitable comparar esta obra a las otras novelas de sus hermanas, o incluso a historias de otras autoras emblemáticas de la narrativa inglesa, como Jane Austen (a quien ya leímos y diseccionamos en el club con una rigurosidad digna de aplausos). Es debido a ese contrapunto que por momentos podía sentir los puntos más bajos de la historia de nuestra sencilla y callada Jane, una jovencita cuya vida parece destinada al sufrimiento, pero que jamás pierde la esperanza de un futuro más brillante, más elevado.

Desde el inicio de la novela asistimos a los martirios de Jane. Primero, en la casa de su tía, la Sra. Reed, una mujer que no siente ni una pizca de afecto por la niña y quien acaba desterrándola a un instituto para huérfanas; luego, en dicho orfanato, donde vivimos eventos tan traumáticos como denigrantes; para finalmente llegar al nudo de la novela en Thornfield Hall, donde Jane estará a punto de perder lo más preciado: su propia integridad.

No hay página de Jane Eyre que no describa un padecimiento, un dolor del alma, una tristeza. Parece una obra plagada de negativos; es apenas hacia el final que atisbamos la luz, pero esa lumbre es una vela que soporta los embates del gélido viento de la resignación (pues Jane acepta al único hombre que la amado en su corta vida, en su mundo pequeño y apacible). La autora se ensaña con su protagonista (o más bien con sí misma), hasta el punto en que decide incluso lanzarla a la calle, de manera literal, y convertirla en una mendiga.

No es una novela apta para los débiles de corazón. Es una especie de calvario descrito con un estilo poético; no abundan las descripciones soporíferas, no se embarca en elucubraciones interminables, pero sí castiga a su protagonista con pruebas casi insalvables una y otra vez. Es nuestra empatía lo que exige Charlotte Brontë, no nuestra piedad; es nuestra capacidad de ponernos en el lugar de Jane Eyre, no de compadecerla.

A pesar de la maravilla que supone esta "autobiografía", no es ajena a ciertas contradicciones y puntos flacos. Uno de los más sensibles, el presentarnos a Jane como una mujer sensata, fiel a sí misma y a sus principios, y al mismo tiempo capaz de encapricharse de un hombre que podría ser su padre. Sólo lo podemos achacar a que el Sr. Rochester, su patrón, es el único hombre en su vida capaz de mostrarle afecto y amor.

Tampoco me deja indiferente la conveniente herencia que Jane recibe de su tío John Eyre, y el repentino parentesco que le une a Diana, Mary y Saint John Riviers, sus salvadores (todo esto me recuerda a La Abadía de Northanger, y cómo Austen parodiaba a la novela gótica). Y por último, la insistencia de Saint John en casarse con Jane, algo que añade un poco de drama al asunto.

Resumiendo, Jane Eyre es un clásico digno de la fama que le precede, de manera particular porque ensalza a la protagonista por sobre cualquier otro personaje, dotándola de una fuerza y una intrepidez un tanto inusuales para alguien de su posición (una joven y pequeña institutriz), a la vez que nos introduce a través de los ojos de Jane a la compleja vida de una mujer sin recursos en la Inglaterra de principios de 1800.



El ancho mar de los Sargazos


Estábamos en medio de la lectura de Jane Eyre cuando descubrirmos que existía un libro precuela, no escrito por Charlotte Brontë —obviamente—, y que además exploraba un tópico que sacó chispas en la discusión con las integrantes del club: la loca del ático.

El ancho mar de los Sargazos fue escrito por Jean Rhys, y explora la vida de Antoinette Cosway, a quien conocemos en Jane Eyre por otro nombre y en otro rol radicalmente distinto. Primero quiero aclarar algo: no me agrada mucho Rochester. Y no porque sea un personaje mal construido, sino porque son sus defectos los que no puedo perdonar: es mentiroso, arrogante e incluso violento. Hubiese preferido que Jane conociera a más patrones, a más hombres, y pudiese comparar. Es por eso que Rochester en El ancho mar de los Sargazos no es una sorpresa en lo absoluto.

Si bien el ejercicio de Rhys es interesante, el estilo que utiliza no es muy fácil de seguir, y eso se debe tal vez al personaje al que intenta darle voz. La vida de Antoinette es una cosa muy retorcida, que por momento no tiene sentido en lo absoluto. Aunque creo que aporta a Jane Eyre en ciertas áreas, por lo general sentí que la novela era más bien una mezcla extraña entre un ensayo y un fanfic, con un lenguaje excesivamente rococó y que poco ayudaba a conectar con la historia de Antoinette, lo que claramente es un despropósito ya que lo que nos motiva a leer es justamente conocer a este personaje.

Sí me gustó que avistamos esa naturaleza corrupta de Rochester, amado y odiado a partes iguales por los lectores —más odiado en mi caso, jeje—, y también todo aquello con lo que dicho personaje lidió pero que Brontë decidió omitir: colonialismo, esclavitud, racismo, etc.

Lectura obligatoria para los fans de Jane Eyre.



Comentario de las adaptaciones

JANE EYRE
Película, 1943. Con Joan Fontaine como Jane Eyre y Orson Welles como Mr. Rochester.

Esta es una película en blanco y negro, a la usanza de aquella época: bien dramática, con una protagonista hermosísima y música tétrica por momentos. También, como es típico, sufre bastantes recortes y se toma algunas licencias artísticas.

La película empieza directamente con la visita de Mr. Brocklehurst a Gateshead Hall, donde Jane vive con su tía y sus primos. La escena en la que ella se marcha es, por decirlo de alguna manera, chocante: de su interior deja salir todo su odio hacia la mujer que la está abandonando. Lowood es una cosa terrible, me impactó una escena en la que una profesora chasquea los dedos y las niñas se mueven como mascotas bien adiestradas. Dolor. Aquí tenemos una licencia bastante grande: Rivers es el doctor que atiende a las niñas en Lowood, así que ya con eso se nos adelanta que toda su trama o no estará presente, o será completamente diferente.

Por lo general, me atrevo a decir que es una primera aproximación que no agradará mucho a los fans más acérrimos de la novela. Jane es demasiado bella, Welles es demasiado seco y parco, la declaración tiene un árbol partido por un rayo —¿qué es esto, Como agua para chocolate?—, y Welles se lanza unos gritos bien desabridos hacia el final.

La música es una cosa portentosa, eso no lo podemos negar. La escenografía, por otro lado, se queda corta: Thornfield parece un castillo medieval y las escenas en exteriores resultan poco creíbles. En definitiva, que no me gustó mucho.

Lo mejor: La música. La silueta de Bertha casi como un fantasma que atenta contra la felicidad de Jane.
Lo peor: Las licencias exageradas. Welles y su grito desahuciado. La actriz que interpreta a Blanche se ve demasiado mayor.
Lo interesante: Rivers como doctor. Jane tocando el piano.


JANE EYRE
Película, 1970. Con Susannah York como Jane Eyre y George C. Scott como Mr. Rochester.

Pues que lo primero que me sorprendió de esta adaptación fue que ¡la música está compuesta por John Williams! Ya con esto gana puntos.Esta adaptación omite por completo todo lo relacionado a Gateshead Hall, pues comienza directo en Lowood, con la llegada de Jane al orfanato. El retrato de este infernal lugar me sacó lágrimas: hay una crueldad implícita en cada escena que te aprieta el corazón.

Tanto Jane como Rochester se ven bastante mayores. No me molesta tanto con él, pero con Susannah York me pasa que además su voz consigue que la percibamos como alguien mucho más adulta y madura, y pierde aquellas características que contrastan a la protagonista con Rochester.

Por lo general, al igual que con la adaptación del 43, se toma bastantes licencias. Tenemos el caso de la Sra. Fairfax, que por una miradita se nos da a entender que sí sabe sobre el secreto de Rochester, o Rivers, quien es apasionado y hasta abraza a Jane en medio de su tremendo discurso “romántico”.

Cabe la pena destacar nuevamente la música, que en algunas escenas consigue que se te pongan los pelos de punta, y la escenografía y juego de colores: escenas oscuras y terroríficas versus las brillantes y alegres que representan los pocos momentos de alegría en la vida de Jane.

Lo mejor: La música de John Williams. El crudo retrato de Lowood.
Lo peor: Jane se ve muy adulta. Transiciones entre escenas toscas, con poca prolijidad. Las benditas licencias artísticas.
Lo interesante: Rochester cantando. Rivers soltando su declaración con toda la pasión del mundo.


JANE EYRE
Película, 1996. Con Charlotte Gainsbourg como Jane Eyre y William Hurt como Mr. Rochester.

Esta película también me sacó lágrimas, y como no podía ser otra cosa, la culpa la tiene Lowood. Hay escenas con música sublime que son muy conmovedoras —como Helen dándole un pan a Jane, o Miss Temple consolando a las niñas después de que les cortaran el cabello—, que es sinónimo de la excelente construcción de la amistad entre Jane Eyre y Helen. En pocas tomas el director y el guionista consiguen que sintamos mucha empatía hacia estas dos pequeñas, por lo que los sucesos posteriores golpean con mucha más fuerza.

Sin embargo, debo confesar que sólo la primera mitad de la película se salva, la otra no me gustó nada. Mucho tiene que ver la pésima química entre Gainsbourg y Hurt, además de lo robóticos que resultan ambos. A Rochester le falta pasión; con el pasar de las escenas gana en interpretación, pero nunca alcanza al del libro. La interpretación de Gainsbourg como Jane es más cercana al personaje, pero no resulta creíble que se enamore de Rochester en ningún momento.

El guión se toma bastantes licencias pasado el ecuador de la adaptación —en la confesión omite frases claves, imperdonable aquello—, y pierde mucho con los actores y la dirección. Las escenas más importantes son muy frías, casi indiferentes, y el espectador no consigue empatizar con la historia de Jane. En definitiva es una de las adaptaciones que menos me dejó, en particular por la dinámica de Jane y Rochester, que debería ser la guinda del pastel.

Lo mejor: Música y escenografía maravillosas. Lowood.
Lo peor: Nula química entre Jane y Rochester. Interpretaciones robóticas. Ambientación deficiente en las escenas más tétricas.
Lo interesante: Se reemplaza el dúo de Rochester y Blanche por un baile.


JANE EYRE
Película, 1997. Con Samantha Morton como Jane Eyre y Ciaran Hinds como Mr. Rochester.

Esta adaptación se toma bastantes licencias en términos de guión —y hay tomas graciosas que le quitan seriedad al asunto—, pero Morton y Hinds como Jane y Rochester respectivamente son bastante decentes.

La primera parte resume bastante lo que ocurre en Gateshead Hall y Lowood, y no tiene tanto peso como en otras versiones. Rochester es bastante más pesadito, su violencia en ciertas escenas exacerba aquellos aspectos del personaje que en libro eran más bien una pincelada —aunque me parece bien ese énfasis—, y Jane tiene gestos y miradas más desafiantes —si bien hay una escena en particular que no queda bien pues se sale demasiado de lo que es el personaje—. Acá la dinámica entre ambos sí es creíble, y la historia está contada de tal manera que resulta fácil seguirla, con buenas transiciones y excelente música.

Sí debo destacar que Saint Johns Rivers es Rupert Penry-Jones, y ¡oigan!, es casi imposible rechazarlo, jeje. Esta parte es bastante acelerada (Mary no existe de hecho), y se omite todo el rollo de la herencia y el tío John Eyre, así que Jane regresa a Thornfield sin nada más que lo puesto, algo mucho más realista que lo que plantea el libro, con esa herencia caída del cielo. La escena final es muy triste.

Lo mejor: Samantha Morton muy sólida como Jane. Buena música. Rochester pesado y violento, como siempre debió ser.
Lo peor: Jane se sale del personaje del libro en algunas escenas por culpa del guión. La escena de la boda tiene una parte graciosa que le quita dramatismo al descubrimiento del secreto de Rochester.
Lo interesante: Rupert Penry-Jones como Rivers. En esta adaptación es más explícito que Rochester quería poner celosa a Jane con Blanche Ingram.


JANE EYRE
Película, 2011. Con Mia Wasikowska como Jane Eyre y Michael Fassbender como Mr. Rochester.

Como es usual en las adaptaciones más modernas, el director opta por seguir una narrativa no lineal, para hacer más atractiva la historia para el espectador —supongo que es ese el motivo, ya que de todas maneras se podría seguir un ritmo lineal sin problemas—, por tanto, tenemos que la película empieza con Jane escapando de Thornfield, y en su delirio volvemos al pasado, a los tristes días en Lowood, mientras en el presente despierta para encontrarse a los Rivers cuidándola. Las breves escenas con Helen son conmovedoras: el afecto sincero de dos niñas en un mundo que reniega su existencia.

Wasikowska y Fassbender se apegan bastante bien a la interpretación clásica de los personajes; él, en particular, le saca lustre al lado más arisco de Rochester, y ella, a ese aspecto juvenil, etéreo y seco, sin embargo, no son mis favoritos. Se presenta también una mirada más benévola sobre Saint John: sonríe, es más humano que en otras adaptaciones.

La música es de diez y el director juega mucho con las luces y las sombras, en las escenas con iluminación a vela sobre todo, aumentando ese aire tétrico que tan bien queda con el libro. Aplausos para la escena previa a la partida de Jane de Thornfield, muy bien ejecutada.

Lo mejor: La música espectacular. La iluminación. Un Saint John más humano.
Lo peor: Fassbender se queda corto. No existe Miss Temple.
Lo interesante: La escena previa a la partida de Jane es sublime, y pone de manifiesto el carácter de la protagonista, que no faltará a sus principios.


No he comentado la adaptación de la BBC de 2006, una miniserie de 4 capítulos, ya que no la visualicé para la lectura del libro en el club, sino que muchos años antes, pero mantengo mi apreciación de que es la mejor conseguida de todas: Ruth Wilson es una Jane Eyre magnífica y Toby Stephens no se queda atrás como Rochester. Si me debo decantar por una adaptación, que sea esta. Ciento por ciento recomendada.

Resumiendo, Jane Eyre es una novela completamente vigente para las generaciones actuales: su aguerrida protagonista, sus personajes bien perfilados, su trama con un toque oscuro, los parajes fríos y desolados de la campiña inglesa, todo suma para regalar al lector una historia que se convertirá, estoy segura, en la favorita de muchos.

Club de lectura Jane Austen: Lady Susan, Los Watson y Sanditon

20.4.20

¡Hola, hola! ¿Cómo están? ¿Cómo sigue la cuarentena? Por mi parte, avanzo en mi proyecto para el Camp Nanowrimo, pero si han notado, también he estado con ánimos para retomar el blog y ver si puedo mantenerlo a flote con este ritmo de publicación (dos entradas a la semana suena razonable); ya veremos si lo consigo una vez regresemos a la “normalidad”.

Parte de este retomar el blog tiene que ver con ponerme al día con las reseñas y otras entradas pendientes, entre ellas, las del club Dear Jane y Dear Classics. Ya nos adentramos en la lectura de las hermanas Brontë cuando retomamos el club allá por septiembre del año pasado, así que prontamente quiero dejar al día las entradas de Jane Austen y dar paso a las de obras tan emblemáticas como Cumbres Borrascosas y Jane Eyre. Por cierto, tenemos un grupo en Goodreads donde comentamos sin tapujos cada lectura, visítenlo y anímense a sumarse (ahora estamos leyendo La inquilina de Wildfell Hall de Anne Brontë).

Sobre Jane Austen, en el club Dear Jane leímos en su momento las seis novelas principales, pero también decidimos continuar con su única novela corta, Lady Susan, y sus dos novelas inacabadas, Los Watson y Sanditon.

Comentario personal

De las tres obras contenidas en la edición que decidimos leer en el club (Plutón Ediciones), es Lady Susan la que destaca por lo diferente que resulta su planteamiento.

Además de ser la única completa de las tres, es protagonizada por una villana y narrada de forma epistolar; acá Austen hace gala de uno de sus temas favoritos, la mala madre. En Lady Susan, la figura de este cautivador y maquiavélico personaje eclipsa toda la novela, y es quien tiene una sujeción terrible sobre su hija Frederica, la que, a lo Anne Elliott o Fanny Price, se ve sometida a desdichas y calvarios causados por su propia madre.

Muchos personajes salen mal parados en este relato: los hombres son simples accesorios, juguetes utilizados por lady Susan para su total conveniencia. Es impresionante lo que consigue con Reginald, uno de los protagonistas, quien se jactaba de tener una opinión tan desfavorable sobre Susan y que luego sufre una transformación brutal.

Lamentablemente no contamos con un desenlace en condiciones, ya que el epílogo no es más que un resumen, una pincelada apenas, y acabamos la novela sin acabar de entender a lady Susan y sus motivos. ¿Diversión? ¿Dinero? ¿Qué pretendía con todos esos tejemanejes? A pesar de este punto en contra, Lady Susan es un ejercicio radicalmente opuesto a todas las novelas austenitas, y lamento que no haya llegado a nuestras manos una versión más extensa de esta historia, seguramente sería la mejor novela de Austen, pues los villanos se le dan bastante bien.

Los Watson en cambio se apega más a sus novelas cumbres, sin embargo, es también el augurio de una historia con final triste, el reflejo de la vida de la autora, la realidad hecha historia. Los Watson —novela inacabada— comienza con una chica criada en una familia de buena cepa, que ve su futuro destruido y debe regresar a sus orígenes. Sin embargo, Emma Watson no es una Fanny Price, sino una Elizabeth Bennet con una pizca de Elinor Dashwood que modela su carácter. Es la mezcla de los dos tipos de heroínas austenitas: la tímida y la vivaz. Es una protagonista que se da a querer rápidamente, muy Catherine Morland si necesitan otra comparación.

Hay dos puntos que destacan en esta idea que Austen trabajaba. Uno tiene que ver sobre la relación de la nobleza con las clases más bajas: resulta curioso que nada menos que un lord se acerque tan fácilmente a alguien de la clase social de Emma, casi inverosímil. Es interesante imaginar hacia dónde se dirigía Austen. El otro punto tiene que ver con algunas pistas que auguran un escenario contrario al de Orgullo y Prejuicio o Sentido y Sensibilidad: en vez de tener hermanas que se llevan relativamente bien, acá algo hace pensar que tendríamos una dinámica familiar más tóxica, donde el amor fraternal tal vez no sería tal.

Por último, Sanditon es quizá el más pesado para mí, simplemente por sus personajes insoportables, muchos de ellos ya retratados en Mansfield Park o La abadía de Northanger. Comienza de forma entretenida, con un accidente, acción en sus primeras planas, algo a lo que Jane Austen no nos tenía nada acostumbrados. Volvemos a situarnos en un pueblito costero equivalente a Bath, apuntando a ser un retrato de la época, pero resulta difícil adivinar hacia dónde se dirigía, si más hacia el drama de Mansfield Park, o hacia la comedia de Emma.

Para todos los que gusten de Austen, este libro es lectura obligatoria: averiguar de dónde nacieron las ideas que después de convirtieron en clásicos, en estos relatos está la receta secreta que todo amante de Austen necesita conocer.


Comentario de las adaptaciones

LOVE & FRIENDSHIP
Película. Amazon Studios. 2016. 93 min. Con Kate Beckinsale como Lady Susan, Xavier Samuel como Reginald y Chloë Sevigny como Alicia Johnson.

Resulta curioso que esta adaptación tome su nombre de la colección de poemas e historias cortas juveniles de Jane Austen; quizá el título original de la obra en la cual se basa no era lo suficientemente comercial en opinión de Amazon (¿hola, Emma?).

Por lo demás, Love & Friendship es una adaptación bastante correcta de Lady Susan. Sí tiene un tono más cómico que la novela corta, la cual ostenta un corte más dramático, pero Beckinsale logra retratar bien a esta mujer encantadora que esconde un espíritu villanesco. La música es brillante.

Sí eché en falta mayor uso de las cartas, se pudo haber aprovechado mucho más su existencia. Al parecer, son pocas las adaptaciones capaces de utilizar bien este recurso, y sacarle provecho. Los post-créditos, esos sí son una genialidad.

Por último, una de las escenas finales no ayuda con el desenlace real de la obra; la novela es enfática en decir que “se ha roto el encantamiento” de Reginald, pero acá se deja un tanto abierto.

Jane Austen pudo habernos encantado con más historias, y tenía el potencial de incluso sorprendernos con un personaje tan magistral como lady Susan. Es ella quien brilla en esta colección de obras menores, y de la que gustosa leería más si la autora nos hubiese deleitado con ello.

Por lo demás, para todos los que gusten de Austen, este libro es lectura obligatoria: averiguar de dónde nacieron las ideas que después de convirtieron en clásicos, en estos relatos está la receta secreta que todo amante de la pluma de esta autora necesita conocer.

Club de lectura Jane Austen: Emma

28.10.19

¡Hola! Hace poco anuncié que con Angie, Kathe y Pri habíamos decidido retomar el club de lectura Dear Classics, el cual empezó con un maratón de todas las obras de Jane Austen. En estos momentos nos encontramos leyendo a las hermanas Brontë (específicamente el sábado recién pasado tuvimos la junta para comentar Agnes Grey y ahora comenzaremos El profesor), así que me dije que debía seguir poniéndome al día con los comentarios de los libros de Jane Austen, de manera de cerrar el ciclo y dar paso a los nuevos tiempos. Ahora se ha sumado Dani, y además abrimos un grupo en Goodreads por si les interesa visitarlo.

En el blog también encontrarán mis siguientes comentarios de libros de Jane Austen, todos en el contexto del club de lectura:


Sin dilación, a continuación mi comentario de Emma, sexta y última novela que leímos en el club, antes de dar paso a las novelas cortas y biografía (cuyas reseñas también encontrarán por acá en un par de semanas).

Comentario personal

Tenía un grato recuerdo de Emma desde la primera vez que lo leí. Así que pensé que su relectura sería igual de agradable. No fue así; creo que lo releí muy pronto, y eso hizo que perdiera el interés. Lamentablemente tenía muy frescos los hechos en mi memoria, lo que lo volvía predecible.

Sin embargo, hice el esfuerzo considerando que era la última novela de Jane Austen que leeríamos en el club Dear Classics. Había que intentarlo, y logré llegar al final. Aplausos para mí.

La historia de Emma es muy distinta a la de las otras 5 novelas de Jane Austen. No la trama, porque después de todo Austen se centraba en la figura del matrimonio en la sociedad inglesa, entre otros temas tales como la familia, la amistad y los malentendidos. Todo esto está presente en Emma, así que no se preocupen; Jane Austen no los defraudará. Cuando hablo de “distinta”, es que Emma (el personaje) y su background son radicalmente opuestos a las otras heroínas Austen. Emma Woodhouse es una chica joven, rica, culta, bella e inteligente. Su patrimonio es de nada más y nada menos que 30.000 libras (para que se hagan una idea, Mr. Darcy ganaba 10.000 libras al año), así que puede llevar una vida holgada y feliz sin mayores preocupaciones.

No sólo eso: Emma no tiene ningún interés en casarse, y producto del aburrimiento que vive en el pueblito de Highbury no se le ocurre una mejor idea que ser la casamentera del lugar. Es así que empiezan los enredos y situaciones risibles, que nos acompañan de principio y final.

Emma es uno de mis personajes favoritos de todas las novelas de Austen. No solo es carismática, alejándose del arquetipo representado por Elizabeth Bennet, Anne Elliot o Fanny Price, sino que además es una buena persona, arrogante y terca por momentos, eso no podemos negarlo. Sin embargo, la naturaleza de Emma es benévola. Hay algo en ella una candidez natural que acaba seduciendo al lector.

Mr. Knightley es ese héroe austenita maduro, un coronel Brandon en potencia, pero que por momentos actúa como un hermano, o incluso como un padre para Emma, lo que resulta bastante curioso, por decir lo menos. Sin embargo, Knightley es la contraparte perfecta para nuestra protagonista, una jovencita con la cabeza no bien puesta sobre los hombros.

A diferencia de Mansfield Park, que me aburre con su cerrado esquema de personajes y ambientaciones, Emma consigue encandilarme lisa y llanamente gracias a las bobadas que protagoniza su personaje central. Lo bucólico que pudiese parecernos Highbury se esfuma con las tonterías que Emma crea: los enredos con Harriet, los jueguecitos con Frank Churchill, el tiro por la culata con Mr. Elton… Todo puede devenir en lo absurdo.

Tiene varios puntos que pudiesen espantar a los lectores poco habituados a Austen o a los clásicos en general, pero creo que su tono cómico y su galería de personajes ayudan mucho a que sea una lectura grata y divertida. Eso sí, no hay que espantarse con ciertas actitudes poco amables de Emma; es parte de su encanto.


Comentario de las adaptaciones

EMMA
Miniserie BBC, 4 episodios, 2009. Con Romola Garai como Emma, y Jhonny Lee Miller como Mr. Knightley. 

Me encanta esta miniserie. Hay algo en ella, a pesar de las licencias que se toma, que le hace justicia al libro. Tal vez es Romola Garai, quien encarna a Emma casi a la perfección; lo bien retratado que queda Highbury en la pantalla chica, con paisajes campestres idílicos; o la composición y música, que resultan en una delicia sensorial para todo amante de los period dramas.

Como indico en el párrafo anterior, Garai es una Emma perfecta, por decir lo menos. Tiene la candidez, la belleza, la inocencia y la testarudez del personaje del libro. No solo eso: para quienes la Emma del libro resulte antipática por momentos, la Emma de esta miniserie jamás será odiosa.

Jhonny Lee Miller como Mr. Knightley es otro acierto. No por nada interpreta a Edmund Bertram en una adaptación más antigua de Mansfield Park; el actor tiene madera de héroe austenita, y acá sale a relucir. Sí debo confesar que lo prefiero como Edmund que como Mr. Knightley. Tal vez es su voz, la cual suena joven, o su aspecto, que no se condecía con mi imagen de un George Knight de más de treinta y cinco años.

Curioso que Mr. Elton no sea otro que Blake Ritson, Edmund de la más reciente adaptación de Mansfield.  Rupert Evans como Frank Churchill es un acierto también. En general, el reparto se desenvuelve sin problemas; quizá Laura Pyper como Jane Fairfax fue la que menos rindió, en mi opinión (ya que Jane es el personaje diametralmente opuesto a Emma).

La escenografía, la ambientación, la música, el vestuario, todo es maravilloso. Dan ganas de meterse en la pantalla y vivir la época, a lo Austenland (yep, la película con Keri Russell). Recomendadísima.

Lo mejor: Romola Garai como Emma. La puesta en escena de otro mundo.
Lo peor: Algunos cierres de capítulo no acaban acertadamente, causando que el interés decaiga.
Lo interesante: Knightley se aleja un poco de la caracterización del libro, pero curiosamente resulta en que el personaje sea más cercano para el espectador.

Resumiendo, Emma es una novela que dista del resto de la obra de Austen, en particular gracias a su protagonista, un personaje que lidera en todo momento y que se roba las páginas, opacando incluso a su contraparte masculina. Cómica, sagaz, divertida, esta novela es recomendable sólo para aquellos que ya hayan leído a Austen al menos una vez.

Dear Classics regresa en todo su esplendor

8.9.19

Pues sí, tal como lo leen en el título de la entrada, mi querido club de lectura Dear Classics, aquel que nos permitió a Angie, Kathe, Pri y quien escribe leer de un paraguazo todos las novelas de Jane Austen, ha vuelto en gloria y majestad con el afán de quedarse indefinidamente (o eso esperamos).


Quería escribir esta entrada porque no se imaginan lo provechoso que ha sido para mí integrar un club de estas características. Primero, porque en mi día a día no trato con personas que acostumbren leer literatura de ficción, así que para mí la lectura es un acto bastante solitario. Segundo, leer teniendo en mente que después tendré que debatir mi punto de vista con otras personas ha sido gratificante y un desafío constante (recuerdo Mansfield Park, el cual no es de mi agrado y defender ese no-gusto fue interesante). Tercero, un espacio lector para compartir, constante en el tiempo, me ayuda mucho a romper la rutina y supone una agradecida vía de escape.

Tampoco pretendo agobiarme pensando en lo que nos depararán los meses venideros. El club entró en stand by al saturarnos de Austen, así que quizás acabemos tomando algunos descansos; todo con el fin de que, a la larga, el club se mantenga con vida. Creo que eso es lo más importante: proteger este espacio que Angie, Kathe, Pri y yo hemos creado con mucho esfuerzo.

Ahora mismo nos encontramos leyendo Jane Eyre, pues decidimos retomar nuestros planes de leer a las Brönte (de hecho habíamos comenzado con Cumbres Borrascosas pero nunca pudimos comentarlo, así que habrá que releerlo).

En mi caso es una relectura (esta novela fue la primera que reseñé en este blog, allá por 2012), y la temía un poco por mi experiencia con Emma; no obstante, debo decir que Jane Eyre está dejando en mí una grata impresión, y estoy descubriendo nuevas aristas en la narrativa, y también disfrutando algunos detalles y apreciando mejor los matices del estilo de Charlotte Brönte.

Estoy leyendo la edición de Penguin Classics (no se engañen por la portada del costado, la utilicé sólo por que me encanta); lamentablemente no pude conseguir la de Alba, que es la que quería. Lo bueno es que la traducción es bastante certera, por lo que no resulta pesada en absoluto.

¿Quieren sumarse de alguna u otra manera? De ahora en más tendremos un grupo en GR, llamado Dear Classics (duh, sigan el enlace), y sin ninguna duda pueden sumarse e interactuar con nosotras. ¡Estaremos encantadas de fangirlear con ustedes!

Club de lectura Jane Austen: Mansfield Park

10.3.19

Hola a todos. Me había alejado un tiempo del blog, evaluando si valía la pena mantener este espacio abierto o dedicarme ciento por ciento a mi cuenta de Instagram, donde actualmente paso casi todo el tiempo que dedico a las redes sociales (el cual no es mucho). Pero por alguna razón, estas últimas semanas me ha estado dando vueltas en la cabeza la idea de regresar a este lugar y bueno, creo que le daré una segunda oportunidad a blogger antes de arrojar la toalla por completo. Por mientras, iré actualizando algunas reseñas que se me habían quedado en el tintero, entre ellas, tres o cuatro del club de lectura Jane Austen, el cual concluyó hace ya varios meses.

A modo de recordatorio, encontrarán en el blog comentarios de otros libros de la autora:

Comentario personal

De Mansfield Park tenía pésimos recuerdos. Conocí la historia gracias a la película de TV del 2007 (aquella protagonizada por Billie Piper) y, al verla antes de leer la novela, me había hecho una idea de lo que iba a encontrar entre sus páginas. La primera lectura fue un desastre. Este relectura, por otro lado, me encontraba más grande, con más bagaje lector, y más capaz de soportar a Fanny y compañía. Así que vayamos a la reseña. Les advierto, no hay afecto de mi parte para Mansfield Park, así que no se sorprendan si cada ciertas líneas brota mi mal humor.

Mansfield Park trata sobre la familia Bertram, sobre sus 4 hijos —cada uno muy distinto el uno del otro— y sus relaciones con los hermanos Crawford, todo esto desde la humilde mirada de Fanny Price, una prima sin medios económicos que llega a vivir a Mansfield.

Esta novela es, desde mi punto de vista, la más moralista de Jane Austen, y la que más crítica contiene. Asimismo, es la que más explora los caracteres de los personajes, la que más profundiza en sus posiciones y decisiones, poniendo de manifiesto los defectos de sociedad de su época valiéndose de una galería de personajes muy variopinta.

Fanny, debido a sus orígenes y a sus vivencias en la casona, se distingue mucho de sus primos, y por lo mismo su mirada es parcial e imparcial a la vez: parcial porque se ha relacionado durante años con sus primos, y tiende a manifestar piedad hacia ellos; imparcial porque en un momento Fanny se transforma en un juez rígido y se erige con su superioridad moral por sobre todos los demás, sin ser capaz de ser autocrítica y de admitir sus propios errores y falencias.

Sin embargo, también Fanny es un personaje absurdo en el sentido que toma decisiones absurdas, las cuales atentan contra su salud y su dignidad (eso de no tener fuego en la habitación, de ceder su caballo sin decir ni pío, de caminar kilómetros simplemente por querer saber qué ocurría con su querido Edmund sin preocuparse de su condición física) y, por otro lado, que es exageradamente buena y abnegada (por momentos, una drama queen en todo su esplendor).

Edmund, por otro lado, intenta ser el guía y el hijo perfecto, pero fracasa absolutamente cayendo frente a los Crawford sin darse cuenta. Al final, incluso cuando Edmund se distingue de sus hermanos por sus rígidos principios, termina siendo igual a ellos.

Los Crawford son mis personajes favoritos, y dos de mis “villanos” favoritos de los libros austenitas: su capacidad de manipular, de jugar con las personas, su carisma, su capacidad de conseguir lo que se proponían… Eran simplemente brillantes. Mary rompía los esquemas al dar libremente su opinión, y de hecho en el libro es criticada por Edmund y Fanny por ese “defecto”.

De por sí, Mansfield Park es una novela de negativos: tanto Fanny como los otros personajes representan muchos defectos humanos, y por lo mismo cuesta empatizar con ellos pues es un libro pesimista, no hay personaje que salve la situación. Mansfield es un barco que su hunde, una familia en desgracia, e incluso hasta el final (que para mí es una especie de broche empalagoso con el que se quiere premiar a la heroína) siento que Mr. Bertram está metido en un buen lío al ser esposo y padre de una familia como la suya.

Lo que sí se debe destacar, sin ninguna duda, es que este libro nos recuerda que a pesar de que fue escrito hace 200 años, hay situaciones que no han cambiado en nuestra sociedad, como lo es el doble rasero que se le aplica a un hombre y una mujer en una misma situación. Aunque Henry cae en el mismo error impúdico que Maria, sólo ella paga las consecuencias; Henry es perdonado al instante por las mismas personas que condenan a Maria al ostracismo y la soledad.

En resumen, un excelente retrato de la sociedad de la Regencia, pero un tanto insoportable producto de sus personajes poco carismáticos y su protagonista pusilánime.


Comentarios de las adaptaciones

MANSFIELD PARK
Película para TV. BBC. 1999. 112 minutos. Con Frances O’Connor como Fanny Price y Jonny Lee Miller como Edmund Bertram.

Cuando pienso en esta adaptación, recuerdo lo mucho que me incomoda pensar en que la BBC estuvo detrás de ella, cuando 4 años antes había hecho una maravilla con la adaptación de Orgullo y Prejuicio.

Claramente es una adaptación muy, muy libre. Sí, hay cosas que siguen el mismo rumbo, pero en general, cuando la visualizas, te chocan mucho aquellas cosas que difieren con la historia original. Fanny no es la jovencita delicada y a la que le cuesta dar sus opiniones; Mr. Bertram es uno de los villanos después de que Fanny descubra la verdad detrás de su estadía en las colonias. Miss Crawford tampoco es de mi agrado, francamente el personaje no queda con la actriz. Quizá quienes más me gustan son Edmund y Mr. Crawford, creo que emulan mucho mejor que los demás a sus símiles novelescos.

Esta adaptación no destaca mucho por la visual, ni la música; en general es bastante plana y, después de haberla visto hace ya un tiempo, puedo decir que no es memorable más allá de un par de escenas interesantes (como la de Henry Crawford cortejando a Fanny). El final es un tanto cómico; claramente el director estaba de excelente humor cuando la grabó.

Lo mejor: Jonny Lee Miller como Edmund cuando enfrenta a Mary Crawford hacia el final de la película. Mr. Crawford.
Lo peor: Fanny y su carácter diametralmente opuesto al de la novela. Miss Crawford. Los dibujos de Henry sobre su padre en las Indias Occidentales.
Lo interesante: Las escenas de Mr. Crawford cortejando a Fanny en Portsmouth y la relación de esta última con su hermana Susan.

MANSFIELD PARK
Película para TV. ITV. 2007. 88 minutos. Con Billie Piper como Fanny Price y Blake Ritson como Edmund Bertram.

Esta adaptación es un poco más agradable de ver que la de 1999; sin embargo, también se queda corta en lo que respecta al guión y a los personajes. No sé si existe una adaptación más fiel de Mansfield (creo haber leído por ahí que ninguna le hace justifica a la novela), pero si debo elegir entre la de la BBC y esta, me quedo con la de Billie Piper por lejos.

Aunque ojo, tampoco es que sea la gran maravilla. En esta versión, si bien Piper encarna una Fanny mucho más cándida y relativamente más fiel al original, está demasiado sana, pues el personaje se caracteriza por ser débil físicamente, y acá no vemos a Fanny padecer absolutamente nada. Edmund no me gustó demasiado. En este apartado, Miller es un mejor Edmund que Ritson.

Quienes sí me gustan mucho son Mr. y Mrs. Bertram, quienes comparten una escena muy linda hacia el final, y Henry y Mary Crawford, esta última interpretada por Hayley Atwell, a quien le queda de maravilla el personaje pues tiene el carisma y la astucia de la Mary del libro.

Visualmente esta adaptación es mucho más agradable, con sus paisajes, sus coloridos contrastes, y tiene una composición musical más “campestre”, lo que acompaña muy bien el desarrollo de la historia.

Lo mejor: Mrs. Crawford y su carisma. Los paisajes, la fuerte presencia de la naturaleza y su asociación con Fanny.
Lo peor: El recorte de gran parte de la trama después de que Crawford empieza a cortejar a Fanny. Las hermanas Bertram se ven bastante disminuidas en protagonismo.
Lo interesante: Hay una escena de Edmund entrando al cuarto de Fanny en una situación comprometedora para la época que es bastante curiosa, por decir lo menos.

A modo de conclusión, Mansfield Park es un excelente retrato de la sociedad inglesa de la época de la autora, como ocurre con todas sus novelas. Sin embargo, en esta se exacerban los defectos de los personajes, cayendo un poco en el juego shakespeareano de representar la realidad casi como una caricatura. Puede gustar a muchos, no obstante, para mí es la novela que menos me agrada de Jane Austen, principalmente por sus personajes principales, extremadamente sosos y moralistas, quedando en segundo plano los villanos, quienes destacan ampliamente sobre los primeros.

Comentarios sobre las otras novelas de la autora
Orgullo y prejuicio
Persuasión
Sentido y sensibilidad
La abadía de Northanger

Club de Lectura Jane Austen: La abadía de Northanger

11.7.18

Se suponía que iba a ponerme al día mucho antes con el club de lectura Dear Jane, pero habiendo abandonado el blog sin más, estas entradas quedaron relegadas hasta hoy. Llegó el momento de pagar mis deudas (?). Así que, esta vez de verdad, no se extrañen de ver estas entradas con cierta regularidad, ya que debo llegar hasta la biografía de la autora y me quedan algunos libros de por medio (ya los leímos todos, ojo).

A modo de recordatorio, en el blog pueden encontrar los comentarios de:

Ahora sí, manos a la obra.

Comentario del libro

La abadía de Northanger es, con creces, la novela más ligera y tragicómica de Jane Austen. A diferencia de Orgullo y prejuicio, donde la crítica al matrimonio y al rol de la mujer impregna todas las páginas, es bien conocido que con La abadía de Northanger Jane Austen quiso satirizar la novela gótica de la época, llevando a su joven heroína, Catherine Morland, a un arriesgado viaje a Northanger Abbey y enfrentando sus irrazonables imaginaciones contra la aburrida realidad.

Esta relectura subió mi apreciación, principalmente porque fue refrescante encontrarme con una historia entretenida y personajes carismáticos después del chasco de Sentido y Sensibilidad (esquivaré sus tomatazos).

Catherine es una heroína entrañable, ingenua, dulce, y en esta ocasión fue mi guía, descubriendo los tejemanejes del resto de los personajes desde su punto de vista. Cathy es un persona sensible, que ve lo mejor de los demás y lamentablemente se ve arrojada a un mundo mucho más cruel y despiadado del que ella está acostumbrada. Vivir en un entorno idílico, como bien señala Eleanor Tilney en algún momento de la novela, no ha preparado a Catherine para vivir en el “mundo real”. Por lo mismo, sufrimos cuando se percata de que sus supuestos amigos no son más que unos embusteros, y que tanto ella como su hermano se ven perjudicados por los juegos de Isabella.

En La abadía de Northanger Catherine ve sus afectos comprometidos, por un lado, por Isabella Thorpe, y por otro, los Tilney, particularmente Henry, lo que la pone en situaciones difíciles debido a que Isabella y Tilney entienden de maneras distintas el interactuar en sociedad.

Lo sorprendente es que Henry Tilney escapa del modelo del héroe austenita, proponiéndonos uno más carismático, divertido y juguetón. Tilney azuza a Cathy a pensar, a formar su propia opinión, a desafiar las convenciones sobre la educación de una dama; es por ello que Henry, para mí, se ha ganado el mote del personaje feminista de Jane Austen.

Isabella, por otro lado, es el Wickham de esta historia, es ese personaje doble estándar, que al principio hace caer a la protagonista en su trampa, pero que tarde o temprano recibe de su propia medicina porque construyó su caída.

Además, fuera de lo cómico que resulta la historia en general, Jane Austen no deja de criticar la falsedad, las amistades por conveniencia y cómo el dinero mueve a las personas. Creo que estas temáticas traspasan épocas, y por ello Austen sigue siendo una autora vigente: supo estudiar al ser humano y luego expresar sus fortalezas y debilidades de una manera limpia, sin engaños, sin parches.

Cierro este comentario aludiendo a una idea que encontré potente, y que se repite hoy: no debemos tomarnos a la ligera el llamar a alguien “amigo”. La amistad no es solo tener cosas en común; es, como toda relación, algo que se construye, algo que tiene altos y bajos pero que es íntegro el cien por ciento del tiempo. Por ello, una persona no puede ser nuestra amiga al mes de conocerla; el tiempo es vital para construir y mantener una amistad. Siempre es mejor tener un amigo valioso que diez pasajeros.


Comentario de las adaptaciones

NORTHANGER ABBEY
Película para TV. ITV. 2007. Con Felicity Jones como Catherine Morland y JJ. Field como Mr. Tilney.

Tengo una preferencia particular por esta película. Aquí me enamoré de los actores, y les sigo la pista desde entonces. Y es que JJ. Field y Felicity Jones interpretan a Henry Tilney y Catherine Morland de manera entrañable. Desde el minuto uno hasta el final de la adaptación se mantienen dentro del personaje, incluso cuando la libertad del guionista lleva a Cathy a padecer unas pesadillas un tanto morbosas, por decir algo.

Es cierto que también se toma otras libertades, pero en general esta película se acerca bastante al libro: Isabella, Eleanor, el general Tilney, Mr. Thorpe, todos están muy correctos.

También la ambientación es una delicia: la casa de Cathy, las escenas en la ciudad, la abadía propiamente tal reflejan, a través de sus colores y encuadres, las emociones y preguntas de la protagonista.

Creo que es un excelente punto de partida para descubrir las obras de Austen en la pantalla (ya sea grande o chica).

Lo mejor: El reparto. JJ. Field como Henry Tilney.
Lo peor: Las pesadillas de Cathy. El recorte de algunas escenas relevantes en el libro.
Lo interesante: Las escenas de Isabella mostrando sus verdaderas intenciones. La carrera de caballos entre Cathy y Henry (momento tierno).

Concluyendo, La abadía de Northanger es ideal para aquel lector que quiere conocer a Jane Austen, pero se siente intimidado por su fama y/o la extensión de sus otros libros. La abadía es una lectura entretenida, mordaz y actual, donde se cuestiona la amistad verdadera y, aunque no lo crean, si leer muchos libros puede ser perjudicial.

Comentarios sobre las otras novelas de la autora
Orgullo y prejuicio
Persuasión
Sentido y sensibilidad

Club de lectura Jane Austen: Sentido y sensibilidad

28.1.18

Vuelvo con un casco anti-tomates. ¡Pensar que en febrero del año pasado (yep, casi un año atrás) prometí ponerme al día con el club Jane Austen, pero no! No, no me lancen cosas podridas. La verdad: contarles de qué van los libros de Jane sin destripar el argumento me cuesta y mucho. Estas entradas se me hacen cuesta arriba, pero las redactaré, por el bien del club (espero que aprecien esto, chicas).

Sorry por los spoilers.

Comentario del libro

Sentido y sensibilidad fue el tercer libro leído en el club, y puedo decir, con perspectiva, que fue una excelente decisión leerlo entre Persuasión y La abadía de Northanger. Creo que lo he dicho con anterioridad, pero no está demás repetir que ya he leído las seis novelas principales de Jane Austen, así que este club me ha permitido contrastar la percepción de mi yo adolescente con mi yo adulta (en la mayoría de los casos, porque Emma lo leí recientemente).

Sentido y sensibilidad supuso, curiosamente, un choque apoteósico y sangriento. Recordaba amar este libro; fácilmente se ubicaba justo después de Orgullo y prejuicio. Con su relectura, ha tocado fondo, y creo que compite con Mansfield Park por el título del peor libro de Jane. (Nada es perfecto, damas y caballeros).

¿Qué cosas me molestaron esta vez? Pues bien, lo primero que destacaré es lo curiosa que me resulta (por no decir desconcertante) la relación fraternal de Elinor y Marianne. Cuando este libro se presenta —de manera superficial— como el enfrentamiento entre la sensatez y raciocinio de Elinor versus la volubilidad y temperamento de Marianne, uno esperaría ver, tarde o temprano, ese amor entre hermanas que les permitiría capear sus penosas circunstancias. No obstante, a lo largo del libro nos damos cuenta lo desligadas que están la una de la otra en todo sentido. Elinor y Marianne podrían ser muy bien personajes sin lazos sanguíneos. Es en las adaptaciones donde notamos el amor que sienten, no en el libro. En la novela, Elinor es la jueza de Marianne, y Marianne la crítica de Elinor.

Como si fuera poco, Marianne como personaje es francamente insoportable. Quizá se le puede perdonar por su edad (dieciséis años al comienzo de la novela), sin embargo, su falta de decoro y su abierto desdén hacia las formas sólo demuestran lo poco que le importa la situación de su familia. Marianne es un personaje egoísta, que sólo vela por sí misma, a diferencia de Elinor, quien trata de poner un poco de cordura en la cabeza de su hermana.

La pobre Elinor también debe lidiar con su madre. Al parecer, Jane Austen sentía un inmenso placer al ensañarse con la familia en sus novelas, y particularmente con la figura materna (la Sra. Bennet como la que más). La Sra. Dashwood es una mujercita con poco poder de decisión, pusilánime, que se apoya demasiado en su hija mayor cuando se trata de resolver situaciones complejas. Su ineptitud es una razón importante en la “caída en desgracia” de Marianne: de no haber estado tan embobada por sus sueños llenos de unicornios se hubiese percatado del peligro que corría su hija. Por suerte, el coronel Brandon, el héroe austenita por excelencia, estaba allí para resolver todo.

En Sentido y sensibilidad los héroes austenitas pecan de bobos y blandengues. Por un lado Edward Ferrars, quien por no ponerse los pantalones casi pierde al amor de su vida. Por otro, Willoughby, un cabrón de cuidado que estuvo a punto de redimirse pero le pudo la codicia. Tanto Edward como Willoughby representan la debilidad; en contraposición, Brandon representa la firmeza de carácter, y solo por su honor, compromiso, transparencia y perseverancia se gana el afecto del lector (no como los otros dos, que nunca dicen la verdad).

En mi primera lectura las desdichadas circunstancias de los personajes me constreñían el corazón; esta vez me desesperaban por lo absurdas que resultaban. Fue difícil empatizar con las Dashwood, pues parecen perseguir la infelicidad. Lo mismo me sucede con Brandon, queriendo repetir la historia: es aquí cuando alzo la voz y digo ¿en qué estabas pensando, Jane? ¿Brandon con Marianne? ¡No! ¡Mi ship era Elinor con el coronel! ¡Era lo razonable!

Por último, destacaré al personaje de Lucy Steele, quien, por estar al lado contrario de nuestra heroína, se gana nuestro odio. Pero no, no por default, porque Lucy Steele es una hipócrita de cuidado, un Willoughby más, a quien el dinero encanta y desencanta según corresponda.

Es por ella, por Willoughby, por Marianne y por Elinor que nos damos cuenta de una de las dinámicas de este libro: el amor versus el poder del dinero. Allí cuando Elinor y Edward renuncian, Willoughby falla y cae.

En resumen, me quedo con Brandon, pero solo porque debo (?) rescatar a alguien de esta novela. ¿Que el sentido le ganó a la sensibilidad? ¿O la sensatez a los sentimientos? Sólo por un pelo.


Comentarios sobre las otras novelas de la autora
Orgullo y prejuicio
Persuasión

Club de lectura Jane Austen: Persuasión

5.2.17

¡Hola a todos! ¿Cómo están?

Durante las próximas semanas leerán varias entradas del Club de Lectura Jane Austen porque, como se habrán percatado, estoy súper atrasada con mis comentarios. Pensar que ya leímos Persuasión, Sentido y sensibilidad y La abadía de Northanger. Sip, para que noten mi irresponsabilidad. Así que no me saquen en cara lo dejada que soy, y comenten lo hermoso que es leer a Jane sobre todo cuando acompañamos la lectura con un delicioso rollito de canela hecho por Pri.

Para la junta de este libro, nos reunimos nuevamente en casa de Angie y vimos la adaptación del año 2007, que comento más adelante. Está demás decir que comimos mucho y tomamos té hasta colapsar. Nuestras juntas no son aptas para personas a dieta, ojo.

Comentario del libro

Temía esta relectura comentario repetido pero cierto. Persuasión es uno de los libros de Austen que más sentimientos encontrados me produce. Si en la primera lectura consiguió que Anne fuera un personaje odioso, en esta ocasión fue Wentworth el que salió más mal parado. ¿Cómo puedo odiar a Wentworth, se preguntarán? Pues voy a tratar de explicarlo porque ni yo misma entiendo cómo sucedió esto. O sea, sí, tengo razones pero… Bueno, las cosas son como son.

Persuasión es una novela eminentemente interiorista y sentimental, enfocada principalmente en Anne Elliott, la figura de la mujer que espera, que ama aun en la desesperanza más absoluta. En un principio Anne puede parecer un personaje plano, sumiso, opacado. Sin embargo, según avanza la novela, nos vamos percatando que nuestra protagonista sostiene una lucha silenciosa contra la sociedad, su familia y, por sobre todo, su rol en un mundo que no admite que una mujer luche por lo que quiere. Si en una primera lectura me dejé engañar por esa figura sin vida, en esta segunda ocasión conseguí apreciar la esencia de Anne, y pude rescatar aquellas frases en las que revela su mundo interior.

Wentworth, por otro lado, es el héroe austeniano por excelencia, el que se gana los suspiros de las lectoras sin hacer demasiado, sobre todo porque es un hombre hecho a sí mismo, que se ha ganado la vida honradamente y conseguido estatus con sudor y lágrimas (puede que literales). Y bueno, aunque yo amaba a Wentworth, en esta lectura —como revela en su propia carta— he notado mucho más su crueldad y su infantilismo. Nuestro protagonista no ve más allá de su nariz, le falta perspicacia y observación. Sobre todo, su doble juego con las Musgrove, con tal de satisfacer su propia vanidad, es despreciable y sólo por eso merece nuestro rencor. Su carta es lo que lo redime, como es usual con Austen, porque de otra manera jamás conoceríamos sus verdaderas motivaciones.

Está demás decir que ambos son el centro de la novela, y si bien se explora la relación de Anne con Lady Russell y los Elliot, es su dilema interno el que impregna toda la narración con un tono melancólico y abatido. Persuasión es como una obra musical: empieza lento y suave y va creciendo hasta desembocar en un arpegio de emociones.

Claramente los personajes odiosos son el resto (porque casi nadie se salva): la familia de Anne, cada cual más ridículo con su forma de comprender la alta sociedad, Lady Russell con su entrometimiento y Mr. Elliot con su ambición. Todos son antónimos de las buenas cualidades de Anne, y realzan su integridad y firmeza de carácter.

Resumiendo, valoro mucho más esta novela que antes. Por un lado, aprecio la perspectiva de Anne, su templaza, su capacidad de observación y su paciencia, sobre todo al tratar, en primer lugar, con un enamorado resentido y celoso, y segundo, con una familia horrible. El retrato austenita de la mujer y su rol en esta época es fenomenal; en las novelas de la autora, Anne es quien menos se aparta de la figura femenina de la época, pero, al mismo tiempo, es quien más lucha contra los paradigmas.

Definitivamente, una lectura atemporal que realza el valor de mantenernos íntegros a nosotros mismos a pesar de que el mundo esté en nuestra contra.


Comentario de las adaptaciones

PERSUASION
Película para TV. BBC. 1995. Con Amanda Root como Anne Elliot y Ciaran Hinds como el capitán Wentworth.

En temas de guión, esta película es relativamente fiel a la novela de Austen. Sin embargo, hay motivos que no permiten que sea de mi agrado.

En primer lugar, la caracterización de los personajes. Lo siento mucho si peco de superficial, pero Amanda Root y Ciaran Hinds no encajan con mi imagen mental de Anne y Wentworth. Por lo mismo, su interpretación me molestó en gran parte de la película, especialmente la de Hinds, pues le falta lo impulsivo y juvenil del capitán retratado en la novela. Lady Russell tampoco me agradó: con ese turbante y esa forma de hablar parecía sacada de un periodo histórico diferente.

Con respecto a la ambientación, se nota la mano de la BBC como productora, sin embargo, hay ciertas escenas un tanto curiosas por cómo y dónde se desarrollan (las que recuerdo siempre es la escena en la calle Bath, cuando Anne y Wentworth se declaran después de la carta, y el final, con ambos en el barco). Aunque se sienten fuera de tono, sí llaman al espectador a interpretar ciertas cosas sólo a través de la imagen, sin diálogos ni monólogos.

Creo que se pudo haber hecho un trabajo mejor, considerando que la mítica miniserie de Orgullo y prejuicio es de la época. Definitivamente, no es una adaptación memorable, y aunque hace honor a la historia, no deja huella en el espectador.

Lo mejor: La escena de la carta.
Lo peor: Los actores principales y lo planos que resultan.
Lo interesante: La escena final con Wentworth pidiendo la mano de Anne.


PERSUASION
Película para TV. BBC. 2007. Con Sally Hawkins como Anne y Rupert Penry-Jones como Wentworth.

Visual y musicalmente esta adaptación tiene las de ganar, pues bastante la ayuda el ser de más reciente grabación. Sin embargo, las libertades que se toma en temas interpretativos y narrativos impiden que pueda ser tomada en serio.

Tal vez la salve Rupert Penry-Jones como el capitán Wentworth, en especial por aquellas intervenciones desde su punto de vista (como las de Darcy en la miniserie del ’95), cuando devela sus angustias y esperanzas a su amigo Harville. Sally Hawkins me molestó bastante por sus balbuceos; claramente alguien, no sé si el director, el guionista o la actriz, no comprendió la personalidad de Anne, y no se pudo retratar en pantalla como correspondía. También resulta incómodo cuando Anne rompe la cuarta pared, y definitivamente es un recurso innecesario en una película de este género.

Mucho compensa, como decía al principio, el apartado musical y la escenografía. Los paisajes son una maravilla, y el juego de colores y ruidos naturales ayudan bastante a recrear ciertas partes del libro. Las melodías son icónicas y complementan perfectamente las escenas tanto rurales como más citadinas.

Los personajes secundarios pierden un poco, aunque esta Lady Russell es bastante mejor que la del 95, debo decir. La familia de Anne es tan insoportable como la del libro, y los amigos de Wentworth destacan como un diamante en un pajar, sobre todo Harville y su papel como confidente de nuestro protagonista.

PD: Este resumen de la película es bestial.

Lo mejor: La música. Rupert Penry-Jones como Wentworth.
Lo peor: Sally Hawkings balbuceando después de la carta de Wentworth.
Lo interesante: Las dos escenas de Wentworth y Harville donde el primero confiesa su error y su imperecedero amor hacia Anne.

Concluyendo, Persuasión ha subido en mi escala de apreciación, sobre todo por mi nueva comprensión de Anne y su carácter. Creo que en mi primera lectura había pecado de criticona; esta vez he podido situarme mucho mejor en el contexto histórico, lo que ha redundado en una lectura más grata. Sobre las adaptaciones, ninguna llega a la altura del libro, y merece una mejor (así que BBC, pónganse manos a la obra, por favor).

Si participaron en esta LC, pueden enlazar sus entradas o vídeos en los comentarios, y los agregaré a un listado que estará disponible en la entrada del club (click en la imagen alusiva en la sidebar).

Comentarios sobre las otras novelas de la autora
Orgullo y prejuicio

Club de lectura Jane Austen #2

15.4.16

Hola, ¿cómo están? Quería recordarles que hoy, 15 de abril, empezaremos con el segundo libro del Club de Lectura Jane Austen. En esta ocasión estaremos leyendo Persuasión, la última novela escrita por la autora, centrada, principalmente, en las segundas oportunidades.

Persuasión narra la historia de una mujer madura, sensible y menospreciada, que años después de haber rechazado al hombre que amaba, persuadida por un mal consejo, ve cómo este reaparece en su vida, rico y honorable, pero aún despechado. Una mujer que quizá por primera vez en la historia de la novela debe luchar para que el amor le conceda una segunda oportunidad. Esta obra se considera una de las novelas más oscuras de Jane Austen, sin duda la más crítica con la sociedad de la época.

La lectura se extenderá hasta el 15 de mayo y, por mi cuenta, veré las siguientes adaptaciones:

Miniserie de la BBC, 1971, 5 capítulos.
Película para TV, 1995.
Película para TV, 2007.

Está demás decirles que quedan todos invitados a participar, y que pueden comentar la lectura en redes sociales usando el hashtag #LCDearJane.

¡Hasta la próxima!

Club de lectura Jane Austen: Orgullo y prejuicio

31.3.16

Hace un par de semanas celebramos la primera junta del Club de Lectura Jane Austen (#LCDearJane para los amigos) y fue todo un éxito. Angie, Kathe, Priscila (una asidua seguidora de nuestros blogs y redes sociales) y yo nos reunimos en casa de la primera para debatir sobre el libro, ver la película del 2005 y tomar té con pastelitos, todo muy inglés, por supuesto (?). La pasamos genial, sobre todo a la hora de fangirlear no sólo con Jane Austen sino también sobre muchos otros temas (lo usual es que las juntas blogueras sean una mezcla de libros, películas, series, etcétera).

Sin embargo, esta entrada no se enfocará en la junta hay cosas que no se pueden divulgar, jeje, sino en mi relectura de Orgullo y prejuicio y mi parecer sobre el libro y sus adaptaciones.

Comentario del libro

Leí Orgullo y prejuicio hace unos diez años, así que temía bastante esta relectura. ¿Lo amaría? ¿Lo odiaría? ¿Le encontraría muchos detallitos? Estaba preparada para lo peor.

Pero me encantó. Mucho más que antes.

Con diez años más en el cuerpo, tanto de experiencias personales como literarias, me he sumergido en este libro y he apreciado detalles que antes había pasado por alto, sobre todo los relacionados con la ingeniosa crítica que hace Austen a la figura de la mujer de su tiempo, y también he percibido con más detalle las implicaciones del título con respecto a los dos protagonistas.

Igualmente, he criticado con más fuerza todos los personajes. Algunos han salido bien parados, otros han caído de mi gracia.

Lizzie sigue siendo de mis favoritas. A través de su carácter, transmite los juicios de Austen a las relaciones sociales (plagadas de hipocresía y presunciones, sobre todo de parte de las clases más altas), al matrimonio (el del señor y la señora Bennet, lleno de negligencias que causan la degeneración de una de las hijas y la sosería de otras), a la familia (ni hablar del entorno de los Bennet, con unos padres muy dispares y unas hijas cada cual más loca), a la amistad (Darcy y sus interferencias; o Lizzie y Charlotte), a la hermandad (positivamente retratada en las figuras de Lizzie y Jane; negativamente en las de Bingley y sus hermanas), etcétera, etcétera.

Darcy también sigue siendo uno de mis predilectos. Eso sí, he valorado mucho más su sentido del humor. No recordaba que fuera tan abiertamente burlón para con Lizzie, pero lo es. Me he reído mucho con él, lo que quizá sea un poco cruel porque el pobre hombre sufre un montón por culpa de Elizabeth y sus desaires.

Los Gardiner se han ganado mi corazón, sobre todo la señora Gardiner con sus deducciones y sus indirectas a Lizzie, y han reemplazado al señor Bennet en mis afectos. Pues sí, antes el señor Bennet era uno de mis favoritos, pero después de releer la culpa que tuvo en la infelicidad de Jane… Nope. Jane también me molestó en varias oportunidades; su bondad no justifica su falta de carácter frente a ciertas situaciones.

El ritmo, en mi opinión, es perfecto. Desde esos momentos en que los Bennet hacen de las suyas en Netherfield, hasta la terrible declaración, el posterior reencuentro y luego la desgracia de Lydia, todo está contado de tal manera que el lector se pregunta con qué saldrá la autora en el siguiente capítulo. Quizá esto sea lo más valorable, la capacidad de Jane Austen de crear un retrato social interesante, nada aburrido, con hechos que tampoco escapan de la cotidianeidad y que al mismo tiempo son novedosos dentro del microuniverso de la historia.

Las batallas verbales entre Lizzie y Darcy son un gusto, así como los diálogos que ridiculizan el comportamiento de los Bennet, a Mr. Collins e incluso a lady Catherine de Bourgh. Resulta curioso, por decir lo menos, que Darcy le saque en cara a Lizzie sus patéticos parientes, cuando su tía, Lady C, es una arpía de lo peor.

En resumen, no sé si este libro seguirá siendo mi favorito de Austen después de todas las relecturas, pero es seguro que tendrá un lugar de honor, por su humor, por su sutil censura, y por una historia de amor que pasa de ser un desastre de proporciones a un romance épico.


Comentario de las adaptaciones

PRIDE AND PREJUDICE
Película, 1940. Con Geer Garson como Elizabeth Bennet y Laurence Olivier como Mr. Darcy.

Lo primero que me chocó de esta adaptación fue el vestuario. Basta con verlo y saber que el director se ha tomado licencias para trasladar la historia un poco más adelante en el tiempo, alrededor de 1850, lo que nos arrancará unas risas porque hay un par de sombreros muy curiosos.

Geer Garson como Lizzie me ha gustado mucho. Tiene ese aspecto juguetón del libro, y la madurez necesaria para enfrentar a su familia cuando hacen el ridículo. Laurence Olivier ha interpretado a un Darcy bastante diferente, mucho más infantil y osado. Sí, en ciertos aspectos se parece al Darcy austenita, pues al principio es orgulloso y soberbio; sin embargo, no pasa mucho para que nos alejemos del modelo original.

Como esta adaptación está concebida casi íntegramente como una comedia, se prioriza la crítica social a través de la ridiculización; por ende, el rol de Lizzie como el personaje prejuicioso es más velado y pasa a formar parte de este juego del absurdo.

Los Bennet hacen de la suyas a cada momento. Hay una escena con una competencia de carruajes entre la señora Bennet y la señora Lucas para morir de la risa. Y bueno, Mr. Collins persiguiendo a Lizzie también asegura carcajadas.

A pesar de durar dos horas —o por lo mismo— esta adaptación hace unos recortes importantes en el guión. Se omite el viaje de Lizzie a Pemberley, así que el derrumbe de sus prejuicios se resuelve de una manera un tanto inverosímil, aunque también hay que admitir que este Darcy nunca es tan antipático como el del libro.

El final me sorprendió gratamente, a pesar de los cambios. Hay un par de conversaciones esclarecedoras que me hicieron aplaudir.

Concluyendo, puedo decir que esta adaptación me gustó mucho, aunque sea la que más se aleje de la obra de Austen en términos de fidelidad.

Lo mejor: La interpretación de Geer Garson. Lizzie burlándose de Darcy en su propia cara.
Lo peor: No conocer Pemberley, ni a Georgiana.
Lo interesante: El rol de Lady Catherine de Bourgh.


PRIDE AND PREJUDICE
Miniserie BBC, 5 capítulos, 1980. Con Elizabeth Garvie como Elizabeth Bennet y David Rintoul como Mr. Darcy.

Esta miniserie fue una de las mayores sorpresas, tanto positiva como negativamente. En lo que respecta al guión, se precia de ser extremadamente fiel al libro: cuando no recurre a los diálogos casi calcados, inserta varios monólogos internos, siempre protagonizados por Lizzie. Con este recurso la novela se reproduce casi por completo en los cinco capítulos, siendo incluso más fidedigna que la adaptación del 95 (conocida por esta misma característica).

Sin embargo, no es perfecta. Tiene un gran defecto, y no es otro que la elección de David Rintoul como Mr. Darcy. No sé si es culpa del director, del guionista o del actor, pero Rintoul sonríe sólo una vez en las casi cinco horas que dura la miniserie. Estático, rígido como una tabla, su actuación es, a todas luces, horrible. No captura para nada la esencia de su personaje; se limita a estar allí y recitar sus líneas como un loro. Olvidémonos de las respuestas altaneras de Darcy, de su ferviente declaración, de su afectuoso trato en Pemberley, de la plática decisiva con Lizzie después de lo de Lydia. ¡Imperdonable! Darcy lleva gran parte del peso de la novela, y Rintoul lo echa a perder sin remedio.

Elizabeth Garvie, por otro lado, me ha convencido a medias. Sí, es joven, juguetona e incisiva como Lizzie, pero por momentos era demasiado risueña. Esto me molestó particularmente en la primera declaración de Darcy, cuando esperaba que se sintiera perturbada y sorprendida (que es lo que sucede en el libro).

Los personajes que rescato en esta versión son el señor Bennet, Charlotte Lucas (me dio mucha penita su situación), y la señora Gardiner, que sostiene un par de conversaciones vitales con su sobrina para el posterior desarrollo de los acontecimientos.

He echado de menos a Georgiana, que sí aparece pero tiene un carácter tan apagado y una aparición tan breve que pasa desapercibida. Y bueno, Mary es otro personaje que coge un rumbo nada favorable. Sinceramente, no sé en qué estaba pensando el director.

Me ha gustado mucho la escenografía exterior, pero la interior es un poco oscura para mi gusto. También eché de menos una banda sonora más memorable; hay muchas escenas que requerían de melodías más potentes.

A grandes rasgos, es una adaptación que valoro por permitirnos ver casi todas las escenas del libro, pero no puedo perdonar el error que supone un Mr. Darcy tan frío y poco carismático.

Lo mejor: Las escenas de Darcy encontrando a Lizzie en sus paseos durante su visita a Rosings. Los diálogos de la segunda declaración.
Lo peor: David Rintoul como Darcy. Mary mirando embobada a Mr. Collins.
Lo interesante: El opening animado que adelanta lo que ocurrirá en el capítulo. Las canciones de Lizzie.


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Miniserie BBC, 6 capítulos, 1995. Con Jennifer Ehle como Elizabeth Bennet y Colin Firth como Mr. Darcy.

Quizá con esta adaptación soy un poco parcial porque fue la primera que vi de todas las existentes. Lo primero es que a muchos les sorprenderá lo feos que son los actores (?). Fue un tema de discusión en el grupo de lectura pues a mí no me molestó particularmente, pero a las niñas le causó un shock, jeje. (Con eso tocamos cómo el concepto de belleza evoluciona, pero eso da para otra entrada entera).

Lo que me gusta de esta adaptación es lo arrolladores y robapantallas que son los protagonistas. Tanto Jennifer Ehle como Colin Firth bordan su papel; da la impresión de que estudiaron mucho y me encanta cómo afloran el carácter juguetón de Lizzie o el enamoramiento de Darcy con ciertos gestos o muecas ínfimos. Me encanta la dinámica de estos dos actores y creo que, junto a la película del 40, consiguen muy bien ese tira y afloja del libro, esos ataques velados y las sonrisitas maliciosas. Quizá a Firth le faltó un poquito más del carácter burlón de Darcy, si tengo que criticarle algo. Lo que no puedo negar es que ambos actores no consiguen emular las edades de sus personajes; se ven un poco mayores, aunque lo perdono porque hacen que me olvide de ese detalle.

Me gustan mucho la señora Bennet y Lydia de esta versión. Me hacen rechinar los dientes igual que en el libro. También disfruto mucho lo hermanables que son Lizzie y Jane, y cómo apoyan a su padre en medio del desastre originado por Wickham.

En general, me gustan las interpretaciones de esta miniserie. Todas son correctas, apegadas a la novela por donde se les mire. Tal vez la menos conseguida sea la de la señora Gardiner; comparándola con su homónima de la miniserie del 80, no consigue al ciento por ciento ese carácter sabio y elocuente del personaje. Sobre las demás, no tengo queja alguna.

La parte visual de esta miniserie es una delicia. Hay muchos juegos de colores cálidos —amarillos, terracotas, rosas—, y se le da mucha importancia a la naturaleza, tanto en el hogar de los Bennet como en las escenas de Rosings Park y Pemberley. La música también juega un papel más importante, pero no tan bien aprovechada como en otras miniseries de la BBC (Norte y sur, por ejemplo).

También algo a destacar es que es muy fiel al libro, casi tanto como la miniserie del 80, y las licencias que se toma son siempre para mejor. Por ejemplo, la escena de Darcy saliendo del lago y luego encontrándose con Elizabeth en los parques de Pemberley. Pobre hombre, tan digno y tratando de mantener la compostura en esas fachas. También hay un par de escenas desde el punto de vista de Darcy que son una delicia, como cuando habla con Caroline Bingley sobre lo bella que es su amada, o cuando decide encontrar a Wickham para salvar la reputación de los Bennet.

En definitiva, mi adaptación favorita.

Lo mejor: Darcy. La declaración. El reencuentro en Pemberley y la escena del lago.
Lo peor: El aspecto de los actores, que no se condice con lo descrito en el libro.
Lo interesante: Las escenas desde el punto de vista de Darcy son una pasada.


PRIDE AND PREJUDICE
Película, 2005. Con Keira Knightley como Elizabeth Bennet y Matthew McFayden como Mr. Darcy.

Con esta película tengo varias quejas, principalmente porque si en la miniserie del 80 todo se va al traste por culpa de Darcy, en la película de Joe Wright, es Elizabeth Bennet quien no me grada en absoluto. Principalmente, porque siento que Keira Knightley actúa como Keira Knightley, algo que ya he visto en otras películas de época suyas (Anna Karenina). Aunque la actriz representa bien la edad de Elizabeth, opino que, al igual que Elizabeth Garvie, se toma muy al pie de la letra lo del buen humor de la protagonista; hay muchas risitas y sonrisitas en momentos inadecuados.

Matthew McFayden interpreta a un Darcy más tímido y reservado, que me convence durante la primera mitad de la película. Sin embargo, hay un cambio muy abrupto en la segunda mitad, y por ello me veo en un aprieto a la hora de decir si me gusta o no. Creo que parte de la culpa la tiene el director, que decidió darle un aire muy happy en ciertos momentos. Sin embargo, si lo comparo con Laurence Olivier, ambos maximizan ciertas cualidades de Darcy, y eso es válido siempre que mantengan la esencia del personaje: ser orgulloso hasta que Lizzie aparece para vencer dicho orgullo.

La Jane de esta versión es adorable, me encanta. Bingley es demasiado joven y tontuelo para mi gusto, y es abrumado por su hermana Caroline. Los Bennet están muy bien: el señor Bennet se gana el aprecio del espectador con pocas escenas, y la señora Bennet exagera con propiedad el tema de sus nervios (jaja).

Wickham, por otra parte, es un tanto insípido y le falta carisma. No me resulta creíble en ningún momento, pues parece muy joven e inexperto, nada que ver con el juerguista Wickham del libro.

Creo que se ha errado al caracterizar a los Bennet tan pero tan pobres, casi como si vivieran en una granja. Aumenta demasiado la brecha social entre Darcy y Elizabeth, e imposibilita que el lector crea en su romance. El hogar de los Bennet es un desastre, casi una pocilga, lo que resulta desagradable visualmente —teniendo en cuenta que la mitad de la película transcurre allí— y, por supuesto, no es fiel a lo descrito en la novela. Que sí, que el director quería mostrar el caos de vivir con los Bennet, pero no era necesario irse a ese extremo.

Lo que no tiene desperdicio es la música y la ambientación. De todas las adaptaciones, esta es la más lograda en estos aspectos. Es capaz de transmitir mucho; emociona y encandila a partes iguales con colores fuertes y melodías para recordar, y le da peso a escenas como la declaración de Darcy (en esta versión, bajo la lluvia) o el reencuentro en Pemberley. Cada cuadro es una delicia; se nota el presupuesto de Hollywood.

En resumen, como película funciona muy bien, sobre todo porque consigue abarcar casi toda la novela durante las dos horas que dura; sin embargo, para los más exigentes tal vez se aleje demasiado de la obra de Jane Austen, sobre todo en lo que respecta a los personajes y sus caracteres.

Lo mejor: La escenografía y la música. Darcy tímido.
Lo peor: Keira actuando como Keira. Wickham.
Lo interesante: Darcy ayudando a Bingley mientras el último practica su declaración a Jane.

A modo de conclusión, creo que Orgullo y prejuicio será uno de mis clásicos favoritos para toda la vida. La historia de Elizabeth y Darcy, sazonada con mucha ironía y crítica, es exquisita y merece ser leída por todos. Mi adaptación favorita sigue siendo la del 95, es que no puedo con Colin Firth como Mr. Darcy. Es demasiado para mí~

Si participaron en esta LC, pueden enlazar sus entradas o vídeos en los comentarios, y los agregaré a un listado que estará disponible en la entrada del club (click en la imagen alusiva en la sidebar).



La próxima lectura del club será Persuasión, y se extenderá del 15 de abril al 15 de mayo. Quedan todos invitados. Por mi cuenta, veré las adaptaciones de 1995, de 2007 y, tengo suerte encontrándola, la miniserie de la BBC de 1971.